
- Turistas de un Crucero bañandose en las playas de Haiti tras el terremoto
Del género humano, digo. Sí. Verguenza que no me puedo quitar ni con lejía, ni rasgándome la piel, ni quemándomela.
Sobra cualquier otra cosa que pudiese decir, salvo exponer esta verguenza en público.
Estimado Pedro, la misma vergüenza que supongo deberían de sentir ciertos Españoles, muy de izquierdas y democráticos ellos, de ir a pasear por Cuba estando esta sometida a la mezquina dictadura de Castro, mientras millones no pueden abandonar la isla.
Sería una sensación para mi extraña el pasear por una Isla sonriente, llegado de una democracia, en la que los ‘paisanos’ si piensan al revés de Fidel lo pueden pasar muy mal como el Sr. Orlando Zapata, que acaba de morir en la cárcel tras una huelga de hambre, donde estaba condenado a 36 años por pedir libertad y derechos humanos.
Unos paseando por la playa sonrientes bebiendo mojitos, de vacaciones…, y otros muriéndose de hambre y asco en sus cárceles pidiendo libertad.
Al menos el barco que atracó en Haití produjo divisas al corrupto gobierno de la Isla.
Un abrazo.
Cierto también, Gaspar